All Saints Day and All Souls Day | Día de Todos los Santos y Día de los Fieles Difuntos

November 1, 2026

All Saints Day

This Sunday marks the 1st day of November – All Saints Day.  The Solemnity of All Saints is a holy day of obligation on which the Church honors all the saints – both those formally canonized and all others who have attained the glory of heaven.  

The very next day is All Souls Day, where we pray for our beloved dead, who are still be being purified for the perfection of heavenly glory.  All Souls Day calls to mind the connection between the saints in heaven, the faithful in purgatory, and Christians still living on earth – inspiring us to follow Jesus along the path of holiness.  However, during the entire month of November, the Church sets aside this special time of remembering and praying for our dearly departed friends and loved ones.  This is an ancient Tradition of the Church – one which, unfortunately, does not get too much attention nowadays.  But, the great St. Augustine (b. 354 AD), one of the great doctors of the Church, taught: “By the prayers of the holy Church, and by the salvific sacrifice [the Mass], and by the alms which are given for their spirits, there is no doubt that the dead are aided, that the Lord might deal more mercifully with them than their sins would deserve.”

Although the teaching of Purgatory has become more clearly articulated now than back then, the belief is the same that not all those who die in God’s grace are immediately ready for heavenly glory with the all-perfect God.  So, they are offered a final act of divine mercy, where they are purified of their sins and the effects of those sins.  Throughout the centuries, some saints have explained this purgation as accomplished through fire.  However, as Pope Benedict XVI has suggested, it is most helpful to think of Purgatory as a state of being rather than a place – in other words a process.  In the “mudroom” of purgatory, we are fully cleansed and prepared for the mansion of the Father’s house.  And, the prayers and Masses we offer truly benefit the faithful being purified there, just as the prayers of one another help us in varied ways here on earth.

To this end, I invite you to take part in the following: 1) to write the names of deceased family and friends in the Liber Defunctorum (Book of the Deceased) located in the narthex of our historic church or in the lobby of the Xavier Center.  There is a sign there explaining this ancient tradition further; 2) if you haven’t already done so, please complete the All Souls intentions envelope (found in your packet), writing down the names of all your beloved dead that you would like us to pray for in a special way during Masses in the month of November.  Fr. Pray and I will be offering a total of 7 Masses (the number of divine perfection) during this month for all those special intentions listed on your envelopes.  

Also during the month of November, it’s a venerable Catholic tradition to visit cemeteries, especially the graves of our beloved dead.  In fact, on November 2nd, our All Souls Day Mass will take place at 9 am at our parish cemetery.  All are welcome.  

And finally, included here is the well-known prayer prayed at the graveside committal liturgy that follows the funeral mass, which you may offer at any time: “Eternal rest grant unto (Name), O Lord, and let perpetual light shine upon him/her.  May (Name) rest in peace.  May his/her soul and the souls of all the faithful departed, through the mercy of God, rest in peace.  Amen.”

God bless you and your week – Fr. Marcoe

Español

Solemnidad de Todos los Santos

Este domingo marca el primer día de noviembre: la Solemnidad de Todos los Santos. Es un día de precepto en el que la Iglesia honra a todos los santos, tanto a los que han sido formalmente canonizados como a todos aquellos que han alcanzado la gloria del cielo.

Al día siguiente se celebra la Conmemoración de los Fieles Difuntos, momento en el que oramos por nuestros seres queridos que han fallecido y que aún se encuentran en proceso de purificación para alcanzar la perfección de la gloria celestial. Esta conmemoración nos recuerda la relacion entre los santos en el cielo, los fieles en el purgatorio y los cristianos que aún viven en la tierra, inspirándonos a seguir a Jesús por el camino de la santidad. De hecho, durante todo el mes de noviembre, la Iglesia dedica un tiempo especial para recordar y orar por nuestros amigos y seres queridos que han partido. Se trata de una antigua tradición de la Iglesia que, lamentablemente, hoy en día no recibe la atención que merece. Sin embargo, san Agustín (nacido en el año 354 d. C.), uno de los grandes doctores de la Iglesia, enseñó: “Gracias a las oraciones de la santa Iglesia, al sacrificio salvífico [la Santa Misa] y a las limosnas ofrecidas por sus almas, no cabe duda de que los difuntos reciben ayuda, permitiendo que el Señor sea con ellos más misericordioso de lo que sus pecados merecerían”.

Aunque la doctrina sobre el purgatorio se ha articulado con mayor claridad a lo largo del tiempo, la esencia de la fe permanece inalterada: no todos los que mueren en gracia de Dios están preparados de inmediato para entrar en la gloria celestial junto a un Dios absolutamente perfecto. Por ello, se les ofrece un acto final de misericordia divina, mediante el cual son purificados de sus pecados y de las secuelas que estos han dejado. A lo largo de los siglos, algunos santos han descrito esta purificación como un proceso que ocurre a través del fuego. No obstante, como sugirió el Papa Benedicto XVI, resulta muy útil concebir el purgatorio no tanto como un lugar, sino como un estado del ser; es decir, como un proceso. En el “vestíbulo de entrada” del purgatorio, somos plenamente purificados y preparados para entrar en el palacio de la casa del Padre. Además, las oraciones y las Misas que ofrecemos benefician verdaderamente a los fieles que están siendo purificados allí, del mismo modo que las oraciones de unos por otros nos ayudan de diversas maneras aquí en la tierra.

Con este fin, les invito a participar en lo siguiente: 1) escribir los nombres de sus familiares y amigos fallecidos en el Liber Defunctorum (Libro de los Difuntos), que se encuentra en el nártex de nuestra histórica iglesia o en el vestíbulo del Centro Xavier. Allí encontrarán un cartel que explica con más detalle esta antigua tradición; 2) si aún no lo han hecho, les pido que completen el sobre para las intenciones del Día de los Fieles Difuntos (que encontrarán en su paquete), anotando los nombres de todos sus seres queridos fallecidos por quienes desean que oremos de manera especial durante las Misas del mes de noviembre. El P. Pray y yo celebraremos un total de 7 Misas (el número de la perfección divina) a lo largo de este mes por todas las intenciones especiales que incluyan en sus sobres.

Asimismo, durante el mes de noviembre, existe una venerable tradición católica: visitar los cementerios, especialmente las tumbas de nuestros seres queridos fallecidos. De hecho, el 2 de noviembre, nuestra Misa del Día de los Fieles Difuntos tendrá lugar a las 9:00 a. m. en el cementerio de nuestra parroquia. Todos están invitados.

Por último, incluyo aquí la conocida oración que se reza durante el rito de sepelio —que sigue a la Misa de exequias— y que ustedes pueden rezar en cualquier momento: «Concédele, Señor, el descanso eterno a (Nombre), y brille para él/ella la luz perpetua. Que (Nombre) descanse en paz. Que su alma y las almas de todos los fieles difuntos, por la misericordia de Dios, descansen en paz. Amén».

Que Dios los bendiga a ustedes y a su semana. — P. Marcoe

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